Horario:

Viernes

  • clase de 18:00 a 20:00

Biodanza es un sistema de desarrollo personal, que invita a conectar con el bienestar, por medio de danzas y diversas formas de movimiento, de modo muy sencillo, y poco a poco. De forma progresiva.

Así, de esta forma, vamos desarrollando nuestros potenciales, lo que nos lleva a fortalecer nuestra identidad. Biodanza actúa, desde lo positivo; es decir, desde potenciar todo aquello que hacemos bien, en vez de destacar lo que no hacemos tan bien. De esta forma, se fortalece la confianza en nosotros mismos y en las demás personas, mejora nuestra autoestima y autoimagen, y se incrementa el respeto por nosotros mismos, por los demás, y por todo lo que nos rodea.

Los ejercicios o danzas invitan la expresión de nuestros potenciales, gracias a la combinación de músicamovimientogrupo – vivencia porque todos estos elementos son esenciales, en cada sesión. Un ser que se siente libre, en la expresión de sus potenciales, es un ser con una vida más plena, que tiene más posibilidades de cumplir sus sueños, y de vivir tal y como lo desea.

Entre los beneficios que se obtienen, destacamos un aumento de nuestro nivel de salud, por lo que nos vamos encontrando, cada vez mejor, físicamente, y con más energía, un fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico, una reducción del estrés, y un fortalecimiento de nuestro humor endógeno; es decir, de nuestra alegría.

De hecho, es frecuente que, tras una única sesión, sintamos, en los días posteriores, una mayor alegría y bienestar. Por tanto, ¿cómo nos sentiremos, a lo largo de un curso, con sesiones semanales?

La Biodanza se realiza, por medio de grupos regulares, una vez por semana, en sesiones que duran 2 horas, en total, de las cuales, la primera media hora charlamos, y quien quiere, comparte cómo se siente o cómo se sintió en la sesión o sesiones anteriores, y en la hora y media restantes, danzamos, siguiendo unas pautas.

Hay danzas de diferentes tipos. Desde las que implican un mayor movimiento corporal, con desplazamiento, a otras más relajadas, con mayor quietud, siguiendo una metodología específica. De esta forma, armonizamos el sistema nervioso autónomo, lo cual es muy beneficioso, para nuestra vida diaria.

Se trata de una herramienta muy fácil de realizar porque no hace falta saber bailar, conocer una coreografía, ni tener una condición física especial. Todo lo contrario. Solamente es suficiente con seguir las pautas que se dan, a lo largo de la sesión, y tener ganas de disfrutar.
El objetivo final es la integración de cada uno consigo mismo, con los demás, y con todo su entorno.